¿Cómo llegamos hasta aquí?

Esto no es un editorial

No es un editorial porque no quiere convencerte. Es una nota al margen de la semana en la que una canción, una película, una conversación en la fila del Transmetro o un expediente dicen más que el discurso oficial.

Por Daniela Sánchez Lemus

Cuatro días de descanso. Una coyuntura que no descansa. El ciclo de sueño se altera y la ciudad no se silencia.

Para muchas personas, los días de «descanso» son para ordenar la casa y terminar pendientes. Para otras, es una oportunidad de compartir en familia; muchas otras continúan sus días como otro día normal.Yo me puse la meta de aprender a animar ilustraciones. Horas de ensayo y error, pruebas gratuitas que se acaban, tutoriales a medias. Lo logré. Y mientras exportaba el último archivo, me pregunté por qué dejamos de escribir editoriales.

Recordé.

Cuando era niña, en mi casa siempre había libros. Nunca me dijeron «ese libro no lo puedes leer». A los 13 años, en una de esas libreras, encontré La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera. Un mundo se abrió. No lo entendí del todo en ese momento. Pero algo quedó: su forma de narrar, la profundidad de sus personajes y una frase que, años después, cuando retomé el libro, se convirtió en mi lema: Es muss sein. Lo que tiene que ser, será.

Siempre me gustó la edición. La curiosidad por comunicar, las crónicas, que, al leerlas, te hacían sentir empatía. En casa de mis padres se leía y se sigue leyendo, muchísimo.

Pero mi primer camino no fue la comunicación ni el periodismo. Entre todo lo que quise, transité algunas cosas y otras las dejé pasar como ideas. Quise ser bailarina de ballet, arpista, pintora, escultora, encuadernadora artesanal, experta en batik, tejedora de tricot y crochet, chelista, directora de orquesta, después psicopedagoga, luego bióloga marina, después arqueóloga, después antropóloga, hasta decantarme por la psicología, y hoy en día por la investigación y la escritura.

En plena pandemia, un concepto, una trayectoria de toda la vida y la complicidad nos llevaron a tres personas a fundar Factor 4.

Me ha tocado escuchar, entre susurros, que me regalaron un medio.

He presenciado miradas de duda, de interrogación, de curiosidad. Incluso hubo quien me preguntó cuándo le devolvería el medio a mi padre, sí… ese medio que fundamos tres personas.

Pero cuando, hace dos años, él dio un paso atrás para aportar, desde su experiencia, en el ámbito de lo público, el medio siguió adelante. Con su propia voz, sus propias decisiones y su propia ruta.

También ha habido un intento de castigo silente: la expectativa de quienes han querido o imaginado ver al medio desaparecer.

Y, sin embargo, aquí sigue.

Y sí, los editoriales dejaron de escribirse. Muchas personas dejaron de seguirnos. Otras muchas se quedaron. Otras llegan ahora, nos leen y confían en lo que trasladamos.

Me vi entonces en un ecosistema ya creado, sin ánimo de usurpar ni suplantar nada. Siguieron los cursos, los diplomados y las ganas de seguir aportando contexto y de generar debate. Miro alrededor y veo a los otros medios independientes que también surgieron durante la pandemia, con la cara en alto, creyendo en sus proyectos y luchando para no desaparecer.

Hoy, pensando en los editoriales, decidí abrir este espacio. Un lugar donde quien nos lea y quiera compartir un «no editorial» pueda sentirse bienvenida o bienvenido.

Esto no es un editorial. Es lo que quedó después de ordenar las ideas,una vez más.

Daniela Sánchez Lemus.Directora.Cofundadora Factor 4

Por Factor4