Se agudiza el daño a los recursos naturales del cinturón verde de la región central

Por Carlos Robles

Edición y corrección de estilo: Daniela Sánchez Lemus

La quema de bosque y la tala ilegal amenazan un área protegida en Sumpango, Sacatepéquez. Autoridades advierten que la afectación podría comprometer los recursos hídricos de los municipios de la región central.

El cinturón verde que abastece de recursos hídricos a municipios de la región central de Guatemala enfrenta una nueva amenaza. En Sumpango, Sacatepéquez, personal de la División de Protección a la Naturaleza (DIPRONA) de la Policía Nacional Civil (PNC) y autoridades locales reportaron la quema intencional de una parte del bosque del Astillero Municipal, así como la tala de más de 20 árboles en un solo punto.

La situación alertó a las autoridades y a las comunidades que durante años han dado seguimiento a la conservación de este territorio.

Las autoridades locales señalan que desde hace días han detectado hechos graves que afectan este espacio tan importante para Sumpango: quema de bosque y tala ilegal.

El Astillero Municipal tiene una extensión de más de tres caballerías y, de acuerdo con las autoridades municipales, parte del territorio ha sido invadido y ocupado por grupos que se identifican como Asociación de Agricultores y, recientemente, por una Alcaldía Indígena que, según las autoridades locales,no es reconocida en la región.

Las autoridades también han denunciado el desmembramiento de terrenos y supuestos intentos de comercializar parcelas por alrededor de Q10 mil, pese a que sostienen que se trata de tierra municipal.

Operativos en el área afectada

Ante el avance de estas acciones, las autoridades han realizado diversos operativos para documentar los daños.

El miércoles pasado, durante la madrugada, personal de DIPRONA, integrantes del Ejército y el alcalde municipal de Sumpango ingresaron al área para verificar uno de los puntos donde se ha registrado la mayor afectación por la tala.

El recorrido permitió constatar parte del daño causado al bosque.

Es triste y frustrante ver cómo algunas personas malintencionadas se aprovechan de las circunstancias actuales para atentar contra este lugar tan especial de nuestro municipio”, expresan las y los comunitarios.

Ahora, las autoridades de Gobernación Departamental y de la municipalidad iniciaron la recopilación de información para establecer responsabilidades y determinar las acciones legales que correspondan por los daños ocasionados al patrimonio municipal.

La preocupación no se limita a los árboles talados.

El Astillero cumple una función ambiental clave para la región: contribuye al abastecimiento de agua y a la conservación del manto freático, lo que beneficia a comunidades y municipios de la región central. Si la cobertura forestal continúa reduciéndose, las consecuencias pueden ir mucho más allá de la zona directamente afectada.

Por ello, las autoridades comunales que durante años han participado en el cuidado del área piden una respuesta más firme de las instituciones responsables.

Las y los comunitarios señalan que necesitan mayor compromiso y exigen a las instancias de gobierno responsables que actúen con firmeza. Afirmando que  el daño ya es irreversible.

Mientras avanzan las diligencias para documentar la tala y la quema, la preocupación crece entre quienes conocen el territorio. Lo que hoy parece concentrarse en un punto del bosque podría terminar afectando un recurso que, silenciosamente, sostiene a miles de familias: el agua.

Por Factor4